sábado, 10 de septiembre de 2011

HERPES ZÓSTER: cinturón de ampollas

Infección aguda que se produce por la reativación del virus varicela zóster -responsable de la varicela o lechina-, el herpes zóster es conocido popularmente como culebrilla.
Si bien se desconocen las causas de la reactivación del virus de la varicela (que permanece latente en el tejido nevioso), la aparición de la culebrilla o herpes zóster está asociada con alteraciones del sistema inmunológico, el envejecimiento y con episodios de estrés en quienes han sufrido de lechina.
La afección se inicia con un dolor punzante, homigueo o adormecimiento en la piel de un costado del cuepo o de la cara, síntomas de intensidad variable que vienen acompañados frecuentemente de fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, inflamación de los ganglios linfáticos y malestar estomacal.
Luego de dos o tres días se presenta una erupción en forma de franja, una suerte cinturón que se extiende desde la línea media del cuerpo hacia afuera.  El brote se caracteriza por un pequeño grupo de ampollas en forma de racimo de uvas, llenas de un líquido claro, sobre la piel enrojecida.  Tres días después se tornan amarillas, se secan y se formas costras.

Riesgo
La enfermedad puede ser grave -e incluso reincidir- en quienes tienen un sistema inmunológico comprometido, entre ellos pacientes con cáncer, lucemia, VIH/sida o que reciben quimioterapia.
Aunque la mayoría de los casos ocurren por la reactivación del virus, la infección puede transmitirse por contacto directo con las ampollas o vesículas activas de la culebrilla, pero sólo en personas que no han sido vacunadas contra la varicela ni han padecido la enfermedad.  De ocurrir el contagio, el paciente puede desarrollar una forma grave de varicela.

Perfiles del virus
El herpes zóster puede manifestarse en dos variantes:  la típica erupción unilateral con pequeñas ampollas, que aparece en la zona inervada por un nervio espinal (afecta principalmente el tronco, el cuello o la cara y, más excepcionalmente, la zona genital y los muslos); y el síndrome de Ramsay Hunt que, sumado a los síntomas característicos de la dolencia, se presenta acompañado de debilidad facial (con dificultad para cerrar un ojo), erupción dolorosa en el tímpano, en la lengua o en el paladar y sensación de vértigo, que puede conducir a una parálisis facial permanente.
En los casos del síndrome de Ramsay Hunt, si el reconocimiento de la enfermedad es temprano -un factor fundamental- y el paciente es sometido a un estudio que determine el grado de lesión en el nervio facial, la tasa de recuperación es de 70%.  En cambio, si el diagnóstico se demora más de tres días, las probabilidades de una recuperación completa bajan a 50%.
Si bien el diagnóstico del herpes zóster suele hacerse evaluando la historia médica del paciente y con un examen físico completo, especialistas recomiendan confirmarlo con un raspado de piel -para determinar si se trata del virus de la culebrilla o de otro virus- y unas pruebas al líquido de las vesículas.  La evaluación puede también apoyarse con exámenes específicos de sangre.

Matar la culebra
El tratamdiento de la afección depende de la intensidad de los síntomas y del curso del herpes zóster.  En ocasiones, basta con tomar algún analgésico leve y aplicar compresas frías en la zona.  Los baños calmantes (de avena o de almidón) y una loción de calamina también pueden ayudar a aliviar la picazón y la molestia.  Asimismo, se recomienda el reposo en cama hasta que baje la fiebre.
Cuando se diagnostica temprano y las vesículas aún están húmedas se puede prescribir algún antiviral, para acortar el tiempo de la infección y reducir la intensidad de los síntomas.  Si el dolor es severo, es necesario administrar analgésicos más fuertes o realizar bloqueos anestésicos de los nervios.  Los casos de neuralgia postherpética son atendidos con fármacos antidepresivos o anticonvulsivantes.
El tratamiento en pacientes inmunosuprimidos -bien sea por cáncer, leucemia o VIH/sida- es mucho más complejo e intensivo:  por su misma condición podrían presentar episodios de culebrilla que pueden ser fatales.  http://www.facebook.com/buenasalud.vida

1 comentario:

  1. YO HE TENIDO VARIAS VECES HERPES ZOSTER O CULEBRINA, 2 DE ELLAS A LO BESTIS, EN LA PARTE DERECHA DE LA CARA DESDE LA RAIZ DEL PERO EN LA FRENTE HASTA EL CUELLO BAJANDO AL ESCOTE, LA PRIMERA VEZ FUE LA MAS GRAVE ME COMPRIMIO EL NERVIO OPTICO Y EL CONDUCTO AUDITIVO, ME QUEDE CIEGA Y SORDA DE LA PARTE DERECHA, NO PODIA DORMIR, COMER NI DESCANSAR, TENIA FIEBRE, HINCHADON, PARALISIS FACIAL, Y UN BOMBEO CONTINUA, PICOR Y DOLOR Y LA SENSACION DE TENER TODA LA CARA DORMIDA COMO CUANDO TE ANESTESIAN UNA MUELA, PERO TODO EL MOFLETE DURO, Y LO PASE VERDADERAMENTE MAL, ME SALIO EN VERANO, Y ESTUVE MAS DE UN MES SIN SALIR A LA CALLE, SIN TOMAR EL SOL, Y EN CASA FRESQUITA, PARA EVITAR QUE SE ME ESCAMPASE TODAVIA MAS,Y A TODO ESTO ME RECUPERE, GRACIAS A DIOS Y NO ME HAN QUEDADO SECUELAS, PERO CON TODO ESTO, ME VACUNARON DE PEQUEÑA DE VARICELA Y AÑOS DESPUES CON POCA FUERZA YA QUE ESTABA VACUNADA PERO LA PASE Y LA TUVE, Y EL MEDICO CUANDO ME SALIO EL PRIMER EPISODIO DE HERPES ME DIJO QUE CUIDADO PORQUE UNA VEZ SALE DE LA MANERA QUE ME SALIO A MI PUEDE VOLVER A SALIR EN OTRA OCASION, AÑOS DESPUES ME SALIO OTRA VEZ Y ESTA FUE EN ENERA, CON EL FRIO, ESTA ES MI MALA EXPERIENCIA CON EL TEMA.

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