- Color: rosado parduzco.
- Tamaño: entre 10,5 y 11,5 cm de largo y 5 cm de ancho.
- Textura: blanda.
- Ubicación: a la altura de la parte media de la espalda, debajo de las costillas y cerca de las primeras lumbares.
Funciones
- Filtración: en su interior tienen -aproximadamente- un millón de nefronas, unidades formadas por glomérulos y túbulos renales que filtran -mediante un proceso complejo y químico- el agua de la sangre. Los riñones purifican alrededor de 350 litros de sangre al día, para producir entre 1,5 a 2 litros de orina.
- Balance químico: reciben sustancias químicas -sodio, fósforo, potasio, entre otras- que viajan por la circulación sanguínea para regular sus concentraciones en el cuerpo. Los riñones eliminan su exceso (retiran los sobrante en el filtrado) y reabsorben las cantidades necesarias para lograr el equilibrio adecuado y devolverlas al cuerpo.
- Excretora: producen orina, un líquido de desecho -transparente y amarillento- que contiene el exceso de agua y los residuos de la sangre, originados por el metabolismo de los alimentos, de los órganos y de la masa muscular.
- Metabólicas: sintetizan tres hormonas: eritropoyetina (estimula la médula ósea para que produzca glóbulos rojos), renina (regula la presión arterial) y calcitriol -forma activa de la vitamina D- (controla el metabolismo del calcio y de los huesos).
En mal estado
La dibetes y la hipertensión arterial son las dos causas principales de la enfermedad renal crónica, una afección -con 5 estadios clínicos- que puede llevar a la pérdida total de la función de los riñones (ambas patologías generan una lesión vascular que ataca los vasos sanguíneos de las nefronas). Los cálculos renales y la nefropatía crónica son otras causas de problemas renales.
Alerta
Frecuentamente silenciosa, la enfermedad renal crónica se manifiesta ya avanzada: hinchazón de piernas, hipertensión, espuma abundante en la orina y anemia.
¿Qué pasa cuando fallan?
- Retención de líquido.
- Aumento de la tensión arterial.
- Acumulación de toxinas.
- Disminución en la producción de blóbulos rojos.
- Incremento en la sangre de la creatinina (producto de desecho que normalmente se genera a partir del metabolismo de los músculos).
- Pérdida de proteínas en la orina.
¿Cómo cuidarlos?
- Evitar la obesidad.
- Controlar la tensión arterial.
- Realizar -peródicamente- exámenes de orina, en particular si hay predisposición a la diabetes y a la hipertensión.
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