¿Pensamos que somos los únicos que nos hemos deprimido? Una de cada cinco mujeres y uno de cada siete hombres podrían deprimirse alguna vez.
Es natural que de vez en cuando nuestro ánimo decaiga porque los seres humanos nos movemos entre dos polaridades: la de la activación y la del reposo (desactivación). Podemos asociar la primera con la ansiedad, y la segunda, con la depresión. Sólo estamos bien cuando hay un equilibrio entre ambas polaridades.
¿Cuándo estamos deprimidos?
A continuación enumeraremos los nueve criterios definidos en el "Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV)" por la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos. Los especialistas hablan de depresión mayor cuando la persona presenta más de cinco de los siguientes síntomas, casi todos los días, durante un período de más de dos semanas:
- Tristeza o irritabilidad: la persona vive en un estado de ánimo melancólico la mayor parte del día; se siente triste o vacío, y llora. En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable, como un equivalente de depresión. Esn esta caso, no se ven tristes, son muy sensibles a los comentarios externos y pueden reaccionar con ira.
- Apatía: incapacidad para sentir placer y pérdida de interés por realizar actividades que antes disfrutaba, como compartir con la familia, practicar algún ejercicio, idear nuevos proyectos, entre otros.
- Apetito: pérdida o aumento del apetito, que puede ocasionar variaciones drásticas en el peso corporal (cambio de más de 5% en un mes). La persona puede manifestar que se siente inapetente, a pesar de que sus amigos y familiares la motiven a comer.
- Alteración del sueño: dependiendo de la persona, ésta manifestara problemas para conciliar el sueño (insomnio) o sufrirá una tendencia a dormir más de lo habitual, incluso sentirá somnolencia durante las horas del día.
- Agitación o lentitud: quienes la rodean podrán percibir que la persona con depresión está más agitada de lo normal o, al contrario, que manifiesta lentitud exagerada al llevar a cabo sus funciones psicomotoras.
- Fatiga o pérdida de energía: sienten que hay una disminución de su energía y que eso les impide llevar a cabo las actividades que antes realizaban.
- Inutilidad y culpa: el individuo deprimido se siente menos capaz, y comienza a tener ideas de culpa injustificadas.
- Pérdida de la concentración: le cuesta en demasía concentrarse y, debido a su inseguridad, tiene dificultad para tomar decisiones.
- Pensamientos de muerte: este tipo de ideas son recurrentes, en algunos caso se asocian con intenciones suicidas. También puede expresar deseos como: "Quisiera dormir y no despertar por un tiempo", "Para que seguir viviendo", "No me importa nada", "La vida es miserable".
De las personas con depresión, sólo la mitad, aproximadamente, busca ayuda, y no todas son diagnosticada y tratadas eficazmente. La mayoría asiste a la consulta referida por un familiar o un amigo; es poco probable que acuda por iniciativa propia, lo que quiere decir que alguien cercano puede marcar la diferencia en la vida del individuo con este trastorno. Los índices de depresión son del doble en mujeres que en hombres y en esto sería determinante el factor hormonal. En particular, los cambios del ciclo menstrual, el embarazo, el aborto, el período de posparto, la premenopausia y la menopausia. Muchas mujeres tienen más estrés por las responsabilidades del cuidado de niños, el mantenimiento del hogar y un empleo. Algunas, tienen aún una mayor carga de responsabilidad por ser madres solteras o por asumir el cuidado de padres ancianos.
Peligros
Algunos peligros de la depresión:
- Es causa de una pésima calidad de vida: la depresión como trastorno, afecta mucho más la calidad de vida de la persona afectada que las enfermedades cardiovasculares y respiratorias; inhibe su capacidad de disfrute, de razonar, de sentir placer.
- Predispone al consumo de alcohol: muchos individuos deprimidos comienzan a hacer uso de esta sustancia como "vía de escape" para evadir sus problemas, y esto puede causar adicción en algunos casos.
- Genera problemas laborales: cuando la persona se siente mal, triste, desmotivada, es posible que pierda el interés por su trabajo. Esto produce ausentismo laboral en una primera etapa, y como consecuencia puede originar un despido.
- Se relaciona con el suicidio: entre las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir el suicidio, se halla: "Tratar a las personas con trastornos mentales, en particular a quiene padecen depresión, alcoholismo o esquizofrenia".
Sin duda, para evitar sufrimientos propios y de las personas que amamos, apreciamos, queremos, respetamos, es importante buscar solución y tratamiento a este trastorno con la asistencia de un profesional. http://www.facebook.com/buenasalud.vida
Fuente: http://www.who.int/


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