lunes, 30 de mayo de 2011

DIENTES PERFECTOS HASTA EL ÚLTIMO DÍA

Cuando somos niños nuestros padres nos previenen sobre la aparición de caries dentales.  Nos enseñan
los hábitos de higiene bucal básicos.  Crecemos y queda de nuestra parte recordar estos cuidados generales.
Pero puede pasar que durante el desarrollo de nuestra vida cometamos desajustes.  En la adolescencia mantenemos la costumbre, por ejemplo, de acostarnos sin cepillar los dientes.  LLegamos a la adultez y algunos les damos la bienvenida al café y al cigarrillo; a las manchas y al mal aliento.
Ya adultos mayores, el temor se asocia más con la pérdida de los dientes que con la aparición de las caries.  Salvo en casos de accidentes o de ciertas enfermedades, llegar a viejitos con nuestros dientes en perfectas condiciones es posible, si empleamos una higiene bucal adecuada y visitamos al odontólogo con periodicidad.
Dientes enfermos
Las enfermedades bucodentales son aquellas que están relacionadas con la boca y los dientes, en su mayoría se deben a una mala higiene.  Sin embargo, en el adulto mayor pueden surgir algunas condiciones relacionadas con la motricidad, alterada por enfermedades (como la artritis) que dificultan el uso del cepillo y, todavía más, el del hilo dental.
Al hacer una limpieza incorrecta, se comienzan a formar bacterias en la boca, lo que favorece:  aparición de caries, inflamación e infección de las encías, y pérdida de dientes.  Las enfermedades de las encías son la primera causa de la pérdida de dientes en el adulto mayor.
Típicas afecciones de la tercera edad
  • Boca seca:  es un problema común causado por ciertos trastornos de salud y a veces por la ingesta de algunos medicamentos como analgésicos, descongestionantes, diuréticos, entre otros.  La saliva ayuda a mantener un equilibrio en la boca que permite tener una higiene natural; al no haber suficientes, es posible que se forme mayor cantidad de bacterias; y esto hace aparecer caries e infecciones.
  • Gingivitis:  primer etapa de las enfermedades periodontales (de las encías).  Es una forma de inflamación e infección de las encías que comienza cuando las bacterias se unen a los dientes a través de la placa dental.  Las bacterias comienzan a secretar algunos ácidos que inflaman las encías y descalcifican los dientes.
  • Periodontitis:  es una etapa más aguda de las enfermedades periodontales.  El hueso y las fibras que sostienen los dientes en su lugar sufren daños severos, lo que puede hacer que las pieza dentales se desplacen o se aflojen.  En el adulto mayor, los dientes se pueden ver más largos, la raíz del diente se expone y pueden aparecer caries en esa área -poco común en los jóvenes- y se percibe sensibilidad dentaria.
  • Sensibilidad dentaria:  generalmente ocurre porque la encía se retrae.  También por el desgaste natural de los dientes, debido a su uso para la masticación durante tantos años, lo que hace que desaparezca el esmalte y se vaya exponiendo la dentina (parte interna del diente, que es muy sensible).
  • Caries:  las amalgamas y las resinas son restauraciones que se han ido dañando con el uso y facilitan la retención de las bacterias en el lugar donde están, por lo tanto, le dan tiempo a las bacteria de formar caries si están deterioradas.
Todo tiene solución
  • Mantener una adecuada higiene bucal:  cepillarse después de cada comida, usar hilo dental y enjuage bucal con flúor y sin alcohol, preferiblemente, porque irrita menos la encía.
  • Revisar las restauraciones:  tal vez alguna deba ser reparada o cambiada.  Una restauración después de 10-15 años ya cumplio su función.
  • Si siente que no tiene la misma cantidad de saliva de hace años, use enjuagues bucales sin alcohol, manténgase hidratado, coma chicles sin azúcar, lo que estimulará la producción de saliva.
  • Cuando se pierde alguna pieza dentaria se pierde también el equilibrio del sistema masticatorio.  En estos casos, se recomienda el uso de prótesis.  Las removibles, que se quita y se ponen, si conserva varias piezas dentales; o la prótesis totales, que se utilizan en caso de haber perdido toda la dentadura.  Recuerde que deben ser revisadas y ajustadas.
  • Si usa prótesis, quítesela para asear la cavidad bucal como normalmente lo hacía y limpie las prótesis por separado, también con pasta dental con flúor (fuera de la boca).  Si son totales, igualmente debe limpiar su encía con un cepillo de cerdas suaves y usar enjuague bucal.  Adicionalmente, use productos especiales para la higiene de las prótesis.


  • Duerma sin la prótesis:  de esa manera dará oportunidad a su lengua y su saliva para que puedan limpiar sus encías de manera natural.  Su boca descansará del uso de la prótesis, además, podrá hacerle higiene a su prótesis durante varias horas en la noche.  Beneficio:  evita en 90% la aparición de hongos dentro de la boca y debajo de la prótesis.
  • Si siente sensibilidad dentaria, busque una pasta dental para dientes sensibles.  http://www.facebook.com/buenasalud.vida


              http://www.ada.org/



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