La formación de cálculos en las vías urinarias (pelvis renal, uréter) puede ser consecuencia de una enfermedad metabólica general (por ejemplo la gota) o de una alteración metabólica provocada por cualquier enfermedad (por ejemplo el hiperparatiroidismo), o bien puede asociarse a una infección de las vías urinarias o ser idiopática (es decir, sin causa determinada).
Es por ello que no se puede iniciar una especie de dieta con fines curativos en caso de estar en presencia de la afección, sin antes acudir a un especialista que determinará el origen de la patología y a partir de allí indicar el tratamiento y la dieta a seguir.
Esto es imprescindible porque se debe determinar la naturaleza de los cálculos. Los de oxalato y los de fosfato, requieren una dieta pobre en calcio y en ácido oxálico, valga decir que no conviene el consumo de leche y derivados lácteos; mientras que los compuestos por ácido úrico se evitan de forma eficaz mediante alimentos de bajo contenido en purinas, una base orgánica nitrogenada que se haya en altas concentraciones en los alimentos secos y en algunos tipos de carnes.
La alimentación
La alimentación perseguirá, en la medida de lo posible, la reducción de la concentración urinaria de ácido oxálico y de calcio. Deben por tanto evitarse los alimentos ricos en ácido oxálico, aunque no pocas veces se observa una irritación de las vías urinarias incluso después de la ingestión de alimentos que presentan un modesto contenido de este ácido como en el caso de tomates, espárragos y arvejas.
Si lo que se aspira es prevenir la enfermedad, la mayoría de naturistas recomiendan el consumo de granos como frijoles, caraotas, habas y lentejas; incluir en las comidas verduras, zumos de frutas, pepino, ensalada de repollo, cebolla, lechuga, berro y en el caso de la leche, la sugerencia es que sea descremada.
Asimismo, sugieren la ingesta de frutas, pero no todas son beneficiosas. Se deben evitar las de elevado contenido en azúcar como uva, plátano, melocotón y frutas en almíbar. Lo recomendable es consumir frutas de bajo contenido de azúcar y mucho líquido, como el melón y la patilla.
En los casos en que genéticamente exista la tendencia a desarrollar cálculos renales, la sugerencia que indican los textos sobre la materia es que eviten en lo posible el consumo de alimentos secos como frutas deshidratadas, almendras, plátanos verdes fritos. Igualmente sugieren no comer sin disponer de líquido en las comidas, ni abusar de bebidas alcohólicas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario