Además de proteger el globo ocular, esa hilera de hebras delgadas y cortas ubicada en el borde de los párpados, aporta expresión a la mirada. Cuando están bien maquilladas y definidas, las pestañas agrandan el ojo -visualmente abarca más espacio en el rostro-, resaltan su color, crean una "buena cara" y hacen del parpadeo un gesto de coquetería perfecto.
Para que acentúen los rasgos favorablemente, las pestañas deben arreglarse y protegerse siguiendo técnicas precisas. La rutina debe incluir tres pasos fundamentales: cuidado, rizado y maquillaje. De ello depende la salud y belleza es esa línea mágica.
Cuidado
- Hay que eliminar -a diario- los restos de máscara (rímer) de las pestañas. Hacerlo es imprescindible para evitar que se debiliten y acumulen bacterias que puedan provocar infeccions.
- La máscara debe retirarse con una loción formulada para el tipo de maquillaje utilizado (normal o a prueba de agua).
- Las bases acondicionadoras -de apariencia blancuzca- previenen la alopecia, potencian los beneficios del rímel y dejan una capa protectora.
- Los masajes con aceite de ricino nutren y proporcionan brillo y firmeza. El producto se extiende delicadamente con un hisopo en la base de las pestañas.
Rizado
- Las pestañas siempre se deben rizar antes de aplicar la máscara.
- Se recomienda escoger un rizador con la goma cóncava, para que las pestañas no se partan al presionar.
- La técnica es sencilla: frente al espejo, con el mentón ligeramente elevado y la mirada hacia abajo, se coloca el rizador entre las pestañas superiores. Es preciso mantener una presión firme, por lo menos durante 30 segundos, para lograr un efecto de onda ascendente.
- El rizado debe realizarse lo más cerca posible a la base de las pestañas (en la mitad lucirían quebradas).
- La pestañas del párpado inferior deben permanecer naturales.
Maquillaje
- La máscara se debe aplicar al final del maquillaje para evitar que restos de polvo o cremas queden sobre las pestañas.
- La escogencia del rímel depende del gusto de cada quien y del objetivo que se persiga: alargar, definir o crear volumen.
- Agitar el cepillo dentro del tubo no es recomendable: permite la entrada de aire y seca el producto.
- Es fundamental respetar la forma correcta de aplicar la máscara: frente al espejo, con el mentón ligeramente levantado, llevar el aplicador al nacimiento de las pestañas y hacer movimientos sutilísimos -de lado a lado- para atrapar bien los pelos (esto permite que las pestañas queden separadas entre sí cuando se seque la máscara). Después, llevar el cepillo hacia afuera y hacia arriba. Pasar primero una capa por encima: luego una por fuera (para elevarlas más).
- Tratar de limpiar una mancha de máscara cuando aún está húmeda puede estropear el maquillaje. Es preferible dejar que se seque y luego, con un hisopo, empujarla suavemente (caerá como una costra).
- Es conveniente tener a mano un peine de pestañas: ayuda a separarlas después de maquillarlas.
- El rímel debe cambiarse cada cuatro meses; para evitar la contaminación del producto. http://www.facebook.com/buenasalud.vida
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