miércoles, 15 de junio de 2011

TRASTORNO BIPOLAR: de extremo a extremo

También llamado trastorno afectivo bipolar, el síndrome bipolar es una enfermedad crónica caracterizada por la sucesión de estados de ánimo extremos:  episodios depresivos que se alternan con episodios de euforia desmedida o violencia incontrolable.
Quienes padecen el trastorno bipolar -antiguamente denominado psicosis maníaco-depresiva-, sufren cambios absolutamente desproporcionados, abruptos e impredecibles, que pueden tener consecuencias tan serias como la pérdida del trabajo, la quiebra de una empresa, el divorcio o rupturas en su círculo social.

Anatomía emocional
El trastorno bipolar es producto de una alteración de ciertos mecanismos biológicos que regulan los estados de ánimo, en los que intervienen los neurotransmisores, "mensajeros" químicos que facilitan la comunicación entre las células nerviosas y desempeñan un papel fundamental en el humor, las emociones y las sensaciones.
Se ha establecido que dos clases de factores influyen en el desencadenamiento de la condición:
  • Endógenos:  la herencia genética es la principal responsable de la enfermedad:  personas con familiares bipolares están en mayor riesgo de sufrir el trastorno.
  • Precipitantes:  ciertos factores ambientales pueden actuar como detonantes en quienes son genéticamente propensos:  grandes cambios laborales o afectivos (tanto éxitos como fracasos), consumo de drogas, situaciones extremas de estrés, depresión postparto, pérdida de un familiar, accidente o episodios traumáticos, entre otros.
Diagnóstico complejo
Cualquier médico, psiquiatra o psicólogo clínico, está preparado para hacer el diagnóstico, el cual se establece con los datos obtenidos del paciente y de su familia, sumado a los antecedentes familiares.  No existe una prueba diagnóstica basada en evidencias físicas -por ejemplo, un análisis de sangre o resonancia magnética- que sea útil para identificarlo.

Extremos en pugna
El trastorno está definido por una sucesión de estados anímicos opuestos.

Fase depresiva
Este período -que puede durar días, semanas o meses- se caracteriza por una profunda apatía y pesimismo.
  • Tristeza, desesperanza o sensación de vacío.
  • Sentimientos de culpa o desvalorización (autoestima baja o nula).
  • Pérdida de interés en las actividades vocacionales y profesionales.
  • Falta de energía o fatiga sin razón alguna.
  • Problemas de concentración y memoria o incapacidad para tomar decisiones.
  • Somnolencia excesiva (dificultad para levantarse de la cama).
  • Pérdida o aumento involuntario de peso.
  • Desinterés total por la actividad sexual.
Fase maníaca
Episodios caracterizados por un estado de ánimo opuestos al de la fase depresiva.
  • Alegría y sociabilidad extrema, que termina resultando invasora, molesta o indiscreta.
  • Ansiedad desmedida.  Tendencia a la hiperactividad.
  • Insomnio.  Necesidad de despertarse muy temprano y emprender numerosas activiadades.
  • Fantasías delirantes, proyectos irrealizables.
  • Megalomanía (delirios de grandeza).
  • Inversiones de dinero desproporcionadas o inapropiadas.
  • Compulsión sexual.
  • Locuacidad frenética o necesidad de hablar en voz muy alta.
Fase hipomaníaca
Es un episodio maníaco leve con una duración breve -máximo dos días- que genera un impacto menor.  El peligro está en que se suele subestimar y confundir con conductas perfectamente sanas y normales.

Variantes
Hay diferentes criterios para clasificar las distinta forma en que se presente el trastorno bipolar.  La siguiente es una de las mas aceptadas por la comunidad científica:
  • Trastono bipolar tipo I:  fase de manía combinada con depresiones intensas.
  • Trastorno bipolar tipo II:  depresiones intensas seguidas de fases de hipomanía (es la forma más frecuente del trastorno).
  • Trastorno bipolar tipo III:  episodios maníacos o hipomaníacos provocados por tratamientos con ciertos antidepresivos.
  • Trastorno bipolar tipo IV:  el trastorno se presenta tardíamente en la vida de una persona que es básicamente hipertímica (tiene un temperamento optimista, alto nivel de sociabilidad y condiciones de liderazgo).
Cuerpo y psiquis en terapia
  • El psiquiatra debe ser el responsable de prescribir el fármaco adecuado y la dosis apropiada (el litio es el psicoactivo que se receta con más frecuencia)
  • Tratamiento psicológico, que ayudará a restablecer la confianza del paciente y lo guiará en todas las instancias de su reinserción cotidiana.
  • El paciente debe poner el foco en la alimentación y el estilo de vida.  Abordajes holísticos:  la acupuntura, la meditación, el yoga.
  • Psico-educación:  programas terapéuticos que tienen como objetivo lograr que el paciente tenga la mayor cantidad posible de información sobre su trastorno, sus causas y tratamientos; que aprenda a reconocer los síntomas y a trabajar en forma coordinada con el equipo terapéutico en búsqueda de la estabilidad del humor.  http://www.facebook.com/buenasalud.vida


3 comentarios:

  1. Guau que tema tan interesante....

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  2. mi ex mejor amiga sufre ese trastorno....no se deja ayudar

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  3. UN SIN FIN DE AÑOS HE LUCHADO POR SOPORTAR ESA SITUACION EN MI PAREJA... TODOS OBSERVAMOS SU PROBLEMA Y EN MI DESCARGA LO PEOR... EL UNICO K NO LO ACEPTA ES EL.... Y LAMENTABLEMENTE ESTA PERDIENDO A SU FAMILIA UNO A UNO... POR SALUD PROPIA Y DE MIS HIJOS...YA NO ESTA CON NTROS. PERO DIA A DIA SIGUEN LOS ATAQUES...

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